Carta de despedida a los socios como Presidente de Aevideo



Esta es una carta de despedida a los socios como Presidente de Aevideo.

Aunque no renuncio a aportar lo que pueda a los intereses comunes de la Asociación, finalmente he tomado la dura decisión de cerrar las últimas dos tiendas que todavía mantengo en León  y despedir a mis últimos cinco trabajadores. Y por lo tanto presentar mi dimisión como Presidente de Aevideo.

No oculto, de otra parte, un cierto cansancio después de muchas negociaciones infructuosas con políticos que han prometido y no han cumplido. Visitas, rechazos de visitas, teléfono, escritos, reuniones, acuerdos, convenios, cartas y mas cartas, acudir a los medios de comunicación. ¡Hasta un burro y 40.000 firmas!


Los sucesivos gobiernos han mostrado niveles de incompetencia insuperables. Nos han dejado en mitad del mar, sin velas ni nada que pueda salvarnos. Así, se han destruido miles y miles de puestos de trabajo.


He mantenido reuniones periódicas con todos los gobiernos, desde 2008-09, cuando la ministra de Cultura era Ángeles González-Sinde. Y en todos los casos hemos detectado un gran desconocimiento de lo que estaba pasando en el sector. Incluso la propia Sinde, profesional del cine, cometió errores garrafales, como cuando dijo que faltaba oferta en el mercado online. Pero es que en ese Gobierno, que dirigía José Luís Rodríguez Zapatero, se permitía que el Ministerio de Industria destejiera por la noche todo lo que Cultura iba tejiendo para proteger al cine.


Después llego el PP, y batió todos los records de incompetencia, ineficacia y soberbia. 


Demasiada interferencia de la política en un tema en que debería haber acuerdo general.


Quiero aprovechar esta carta para agradecer el ánimo y el apoyo mostrado por socios, amigos y simpatizantes que han apreciado y valorado la labor realizada en este tiempo. También, quiero dar las gracias a todos mis compañeros de junta por todo lo que han trabajado por nuestra asociación, y quiero además destacar la unidad y el entusiasmo que les ha caracterizado.


Quisiera pedir perdón por los errores y faltas que a buen seguro  habré cometido en este tiempo. Nadie es perfecto y tampoco nace enseñado. Lo que sí puedo asegurar es que he hecho las cosas con todo mi corazón y lo mejor que he podido, dentro de la limitación de hacer las cosas en el tiempo libre que nos dejan otras responsabilidades.


No es fácil dejar atrás 29 años de ilusión y dedicación a esta profesión, los que amamos el cine sabemos que no comerciamos con un producto que pase inadvertido, las películas no son cosas inanimadas, sino que llevan dentro emociones muy intensas para el consumidor. Es un producto mágico que te termina impregnando.


Por último, agradeceros la confianza depositada y espero que respetéis esta difícil decisión que ha sido meditada serenamente.


Un abrazo a todos

José Luís Carrera Peláez